Cómo adaptar a tu frisón a un nuevo hogar

Adaptarse a un nuevo hogar puede ser estresante para un frisón pudiendo representar afectaciones a su salud. Tal como ocurre con los seres humanos, los caballos pueden experimentar ansiedad en nuevas situaciones generándoles problemas como supresión inmune, problemas digestivos e incluso problemas neurológicos. Tomar un enfoque preventivo puede reducir el estrés del animal en la transición a un nuevo entorno.

Hay varias maneras que pueden contribuir a reducir la tensión de una mudanza y restaurar el balance en el frisón:

1)  El manejador del frisón debe hacer una inspección minuciosa del nuevo entorno del caballo. Eliminar cualquier objeto que sobresalga, así como escombros y reparar las cercas dañadas. Por su naturaleza los frisones son animales curiosos e inquisitivos y tienden a buscar algo inusual o diferente, por eso es recomendable tomar el tiempo necesario para poner a prueba el nuevo ambiente del animal antes de que éste llegue.

2) Introducir al frisón a su nuevo entorno con suavidad. Caminar con él o ella un rato y permitirle que huela su nuevo hogar. Si hay otros caballos en el área, hay que mantenerlos separados del nuevo inquilino por al menos 24 horas. Hay que darle al frisón la oportunidad de colocarse en su nuevo entorno, lo que reducirá su ansiedad y lo ayudará a disminuir las agresiones.

3) Mantener la alimentación habitual del caballo y el horario de sus comidas, pues los cambios bruscos le podrían general problemas digestivos, sabiendo que los cólicos son los problemas de salud más frecuentes en estos animales. La consistencia en la alimentación incluye en medir y pesar el grano, para asegurarse que siga siendo la misma que antes de la mudanza. En la primera semana se le puede ofrecer al frisón el heno de su antiguo hogar y mezclarlo gradualmente con el nuevo para que se vaya adaptando poco a poco.

4) Llenar el establo del frisón con el mismo tipo de cama que utilizaba antes. Un profundidad de 6 a 8 pulgadas es lo mejor. Si el caballo utilizaba alguna manta en su anterior hogar, debería continuar usándola siempre y cuando el clima lo permita. Este tipo de aditamento puede contribuir a que el frisón se sienta más seguro.

5) Colocar los juguetes del caballo donde pueda alcanzarlos.

Consejos y advertencias

  • Asegurarse de que el caballo obtenga la misma comida y suplementos como cuando estaba en su antigua casa, al menos en un breve periodo de transición. Esto incluye el heno, el cual puede variar en su contenido de azúcar y nutriente de un pasto a otro.
  • Intentar el uso de juguetes para hacer que el caballo se sienta más en casa. Éstos podrían incluir pelotas suaves, manzanas colgantes, dispensadores de golosinas y otras cosas que usaba el frisón en su hogar anterior para divertirse.
  • El manejador debe asegurarse de darle al frisón mucha atención personal. Las caricias y los acicalados contribuirán a aliviar al caballo de su ansiedad y mantenerlo calmado.
  • La comida debe cambiarse gradualmente y solamente después de que el frisón ha estado en nuevo hogar al menos dos o tres semanas.
  • Mantener una vigilancia muy cercana sobre el frisón por al menos algunas pocas semanas después de introducirlo con el resto de sus pares. Sacarlo inmediatamente si es atacado por otros caballos, tratar las heridas menores usando un equipo equino de primeros auxilios.

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