Importancia de la buena salud dental de tu frisón

Los dientes de los frisones son muy importantes para su beneficio físico y mental. Cuando no se cuidan adecuadamente la condición física del caballo está en riesgo y generalmente una personalidad risueña podría verse mermada, por ejemplo cuando se le coloca la brida o cuando muerde, lo que le generará dolor en cada movimiento.

La naturaleza ha equipado a los caballos con dientes los cuales continúan su crecimiento lentamente a lo largo de sus vidas. A medida que la capa superior rechina la de abajo al comer heno y el grano, los dientes siguen creciendo, pero a menudo de manera desigual, lo que va generando puntos agudos y de relieves prominentes.

Debido a que el frisón necesita masticar en una forma rotatoria para moler el heno y el grano para convertirlo en un producto con consistencia de fácil ingestión, los puntos agudos y los relieves prominentes podrían producir que el frisón disminuya los alimentos e  ingerir pastura y granos que no fueron lo suficientemente masticados, lo que podría resultar en asfixia y cólicos.

Un examen anual puede prevenir una costosa y dolorosa cirugía para evitar problemas dentales.

Algunos frisones nacen con maxilares mal alineados en la parte superior o inferior, evitando un roce normal y apropiado de los dientes,  resultando en un pobre procesos de masticación de los alimentos y una nutrición inadecuada. Cuando el desgaste de los dientes es desigual,  las superficies puntiagudas podrían cortar las encías de los maxilares opuestos, provocando así inflamaciones de éstas y enfermedades.

Además, presionar la boca con la brida, generará dolor y falta de cooperación cuando el frisón está siendo montado o ejercitado.

Tener un veterinario que está capacitado en odontología orientada a caballos es muy favorable, pues éste puede examinar la dentadura del frisón y limar los dientes cuando sea necesario, pues este proceso es de gran importancia para la salud y comodidad del caballo.

Actualmente los veterinarios cuentan con herramientas modernas como equipos raspadores o limadores para eliminar el exceso de materia dental, nivelando los dientes y permitiendo al caballo machacar sus alimentos de manera más efectiva. Los caninos que son demasiado largos, dientes de leche o colmillos pueden tratarse con una limadora que posibilite al caballo una masticación adecuada.

La importancia de la buena salud dental de tu frisón. Los dientes de los frisones son muy importantes para su beneficio físico y mental. Cuando no se cuidan adecuadamente la condición física del caballo está en riesgo y generalmente una personalidad risueña podría verse mermada, por ejemplo cuando se le coloca la brida o cuando muerde, lo que le generará dolor en cada movimiento.

La naturaleza ha equipado a los caballos con dientes los cuales continúan su crecimiento lentamente a lo largo de sus vidas. A medida que la capa superior rechina la de abajo al comer heno y el grano, los dientes siguen creciendo, pero a menudo de manera desigual, lo que va generando puntos agudos y de relieves prominentes.

Debido a que el frisón necesita masticar en una forma rotatoria para moler el heno y el grano para convertirlo en un producto con consistencia de fácil ingestión, los puntos agudos y los relieves prominentes podrían producir que el frisón disminuya los alimentos e  ingerir pastura y granos que no fueron lo suficientemente masticados, lo que podría resultar en asfixia y cólicos.

Un examen anual puede prevenir una costosa y dolorosa cirugía para evitar problemas dentales.

Algunos frisones nacen con maxilares mal alineados en la parte superior o inferior, evitando un roce normal y apropiado de los dientes,  resultando en un pobre procesos de masticación de los alimentos y una nutrición inadecuada. Cuando el desgaste de los dientes es desigual,  las superficies puntiagudas podrían cortar las encías de los maxilares opuestos, provocando así inflamaciones de éstas y enfermedades.

Además, presionar la boca con la brida, generará dolor y falta de cooperación cuando el frisón está siendo montado o ejercitado.

Tener un veterinario que está capacitado en odontología orientada a caballos es muy favorable, pues éste puede examinar la dentadura del frisón y limar los dientes cuando sea necesario, pues este proceso es de gran importancia para la salud y comodidad del caballo.

Actualmente los veterinarios cuentan con herramientas modernas como equipos raspadores o limadores para eliminar el exceso de materia dental, nivelando los dientes y permitiendo al caballo machacar sus alimentos de manera más efectiva. Los caninos que son demasiado largos, dientes de leche o colmillos pueden tratarse con una limadora que posibilite al caballo una masticación adecuada.

Se debe tomar en cuenta que todo este trabajo dental puede dejar la boca y los maxilares del animal muy adoloridos.

Si la mordida debe ser corregida después de año de negligencia, una dosis apropiadas de phenobutezol podría ayudar mucho. También proporcionar alimentos que proceden de la Tierra, requieren menos masticación y proveerán alivio hasta que el dolor de la boca ceda y las mandíbulas se estabilicen.

Verdaderamente, los caballos de tu frisón son tan importantes como los tuyos. Inspecciónalos frecuentemente y llama al veterinario cuando veas que se puede suscitar un problema. Tu caballo te lo agradecerá y esto mantendrá su salud y la vitalidad devenida de un gran conjunto de sanos dientes.

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