Todo lo que necesitas saber sobre cólicos en frisones

El término “cólico” significa “dolor en el abdomen” o “dolor en el vientre”. Hay muchas causas para este tipo de dolor, las cuales van desde las más leves y sin consecuencias hasta las que representan un peligro para la vida o las que son fatales. Uno de los problemas con los cólicos equinos es que en las primeras etapas es muy difícil de distinguir uno leve de uno potencialmente fatal. Por esta razón, es que en todos los casos de dolor abdominal deberían tomarse seriamente desde el comienzo.

Principales tipos de cólicos

Cólico por obstrucción (impacción): Este término es utilizado cuando el intestino se bloquea por una gran masa de comida. Las obstrucciones ocurren más comúnmente en el intestino grueso en una de las flexuras. Este es un tipo común de cólico, el cual generalmente se resuelve de manera fácil con el tratamiento adecuado. Sin embargo, una obstrucción podría ser la primera señal clara en un caso más complicado.

Cólico gaseoso: A veces el gas se acumula en el intestino, con mayor frecuencia en el intestino grueso y/o ciego. Posteriormente el gas se extiende en el intestino causando dolor. Los cólicos gaseosos suelen resolverse fácilmente con el tratamiento adecuado, aunque es esencial para asegurar que no hay una razón subyacente para el problema.

Cólico espasmódico: Algunos casos de cólicos se generan debido al aumento de las contracciones intestinales. Los espasmos anormales provocan dolorosas contracciones en los intestinos. En esos casos responden bastante bien.

Desplazamiento/vólvulo/torsión (retortijón o retorcijón): En un “desplazamiento” una porción del intestino se ha movido a una posición anormal en el abdomen. Un “vólvulo” o “torsión” sucede cuando un pedazo del intestino se retuerce. La suspensión del intestino delgado desde el mesenterio y la naturaleza irreparable de la mayoría del intestino grueso predispone a los caballos a desplazamientos o torsiones intestinales. Salvo por raros casos, esos tipos de cólicos producen un bloqueo completo del intestino y requiere cirugía inmediata si el caballo va a sobrevivir. En etapas tempranas del cólico por desplazamiento o torsión, los síntomas pueden ser similares a aquellos en los cuales un caballo presenta causas benignas de cólicos. Por eso es importantes tomar todos los casos de cólicos seriamente y buscar la recomendación de un veterinario en la etapa inicial.

Enteritis/Colitis: Algunos casos de dolor abdominal se deben a la inflamación del intestino delgado (enteritis) o el intestino grueso (colitis). Estos son casos médicos serios que requieren de atención veterinaria inmediata.

Distensión/Ruptura gástrica: Cuando un caballo se atiborra de granos o, incluso peor, una sustancia que se expande al humedecerse como la pulpa del betabel (remolacha o betarraga), lo contenido en el estómago puede generar hinchazón. El pequeño estómago del caballo y su incapacidad para vomitar significa que bajo esas circunstancias el estómago podría estallar. Una vez que esto sucede la muerte es inevitable. Si sospechas que tu caballo se ha atiborrado de alimentos concentrados, consulta al veterinario inmediatamente.

Desconocido: En muchos casos de cólicos es imposible determinar la razón del dolor. El tratamiento sintomático, el monitoreo cercano y la atención a cualquier suceso adverso, generalmente llevan a la resolución del problema.

Síntomas de cólicos

Las señales de que existe cólico en los caballos van desde las más imperceptibles en casos benignos hasta los extremadamente violentos en casos severos. La siguiente lista incluye los síntomas más comunes:

  • El animal permanece acostado más de lo habitual
  • Se levanta y acuesta en repetidas ocasiones
  • Permanece levantado pero se estira mucho
  • Se levanta frecuentemente como si fuera a orinar
  • Gira la cabeza hacia los costados como queriendo alcanzar su estómago
  • Pisotea el suelo
  • Se patea el abdomen
  • Encrespa el labio superior repetidamente
  • Rueda sobre el suelo

¿Qué hacer?

La severidad del caso dictará lo que debes hacer cuando encuentras a tu caballo mostrando síntomas de cólico. Si se está comportando violentamente llama a tu veterinario de forma inmediata. El comportamiento violento usualmente corresponde a un gran dolor vinculado a un serio caso de cólico. El tiempo es un elemento esencial aquí. No todos los caballos presentan la misma gravedad de síntomas con igual tipo de cólico, aunque algunos caballos pueden mostrarse bastante violentos con un caso relativamente “suave”. Si las señales de dolor son menos extremas, puedes tomarte unos pocos minutos para observar la apariencia y la conducta de tu caballo antes de llamar al veterinario.

  • Si es posible, toma su temperatura, pulso y ritmo de su respiración
  • Fíjate si su apetito ha sido como en el día anterior o menos, así como en la consistencia y frecuencia de su defecación
  • ¿Su consumo de agua ha sido normal?
  • ¿Sus encías están de color normal?
  • Piensa si ha tenido acceso a cualquier alimento inusual el día anterior, si le han administrado algún medicamento y si ha habido algún cambio en su manejo

Ahora llama a tu veterinario. Es importante quitar toda la comida del alcance del caballo hasta que el veterinario llegue. Si está mordisqueando su cama, encuentra la manera de evitar esto. Caminar con el caballo puede ser una forma útil para distraerlo de su dolor, pero no debería caminar hasta quedar exhausto. Si el caballo insiste en rodar, habrá muy poco que puedas hacer para evitarlo. Si es posible, trata de llevar al caballo hacia un área en donde se haga el menor daño posible cuando ruede. No hay que administrar ningún medicamento hasta que tu veterinario  haya visto al caballo, o a menos que él te diga que lo hagas.

Prevención de cólicos

El cólico en un caballo es probablemente uno de los hechos más desafortunados de su vida. Las incidencias anuales de los cólicos de aproximadamente el 10% son bastante comunes. A continuación se enumeran algunos de los factores de manejo, los cuales están pensados para reducir la incidencia de los cólicos. Entre los caballos que entran en las categorías de alto riesgo, están aquellos que residen en establos con un intenso entrenamiento y los caballos en forma, recientemente lesionados, deberían ser vigilados muy de cerca.

  • Mantener un horario regular de alimentación
  • Garantizar el acceso constante al agua potable
  • Proporciona al menos 60% de energía digerible proveniente del forraje
  • No alimentarlo con excesiva energía digerible
  • No alimentarlo con granos o heno mohoso
  • Alimentarlo con heno y agua antes de los granos
  • Proporcionar acceso a forraje durante el mayor tiempo posible durante el día
  • Que no pastoree demasiado
  • No alimentar o lavar al caballo antes de que se haya refrescado
  • Mantener un régimen de ejercicios consistente
  • Realiza lentamente todos los cambios en cuanto a dieta, nivel de ejercicios y manejo en general
  • Ejecuta control de parásitos intestinales y evalúa periódicamente la eficiencia

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